Cigars torcidos uno a uno en Nagua, con hoja del Cibao añejada en cedro español. La manufactura completa cabe en un solo taller, y cada puro lleva la firma del torcedor que lo armó. Sin atajos. Sin máquinas.
"Un puro no se fabrica. Se cultiva, se espera, se cuida. Lo único que hacemos los torcedores es no estorbar a la hoja."
FF Cigars House nace en Nagua, en la región nororiental dominicana, como un taller familiar dedicado al puro hecho a mano. Frankeny Fernández aprendió el oficio observando: hoja, fermento, tiempo. De ahí salió la decisión de fundar una casa propia donde cada cigarro se torciera sin prisa, con tabaco dominicano y mano dominicana.
Trabajamos con hoja del Cibao y de la propia Nagua, fermentada en pilones bajos, torcida en galera silenciosa y añejada en cedro hasta que el humo encuentra su forma. La producción es acotada por decisión: solo lo que la mesa permite armar al día, firmado por su torcedor.
Entre la semilla y la primera bocanada transcurren, como mínimo, treinta y dos meses.
Solo la cosecha de las dos hileras centrales. Cada hoja se evalúa al tacto y a contraluz.
Pilones de no más de un metro veinte. La temperatura se vigila a mano dos veces al día.
Cada maestro produce no más de ochenta unidades por jornada. Sin molde mecánico.
Reposan en armarios de cedro español a 18°C y 68% de humedad constantes.
Producción acotada, numerada y firmada. Cada vitola responde a una ocasión y a una hora del día.
tienda.ffcigars.com · Colección completa · Compra directa
Una vez al mes abrimos nuestro salón de cata para doce invitados. Conducidas por nuestro maestro de galera, las sesiones recorren tres vitolas, dos maridajes y la historia que cada hoja arrastra desde la vega.
No es un evento. Es una sobremesa larga, sin protocolo, sin prisa. El único requisito es haber dejado el reloj fuera del salón.
El Nocturno Nagua tiene una construcción casi imposible de encontrar hoy: tira parejo desde la primera bocanada hasta la última pulgada.
Llevo doce años buscando una casa que se niegue a crecer. Los Fernández lo hacen sin slogan: producen lo que la cosecha permite.
Cada caja viene firmada por el torcedor. Eso, en 2025, ya es una declaración.
Cada pedido lo atiende un miembro de la casa. Le responderemos en menos de veinticuatro horas hábiles.